Poseído por una energía desaforada que
Se masifica por cuanto centímetro
recorre tu anatomía,
Te desbordas de salvajismo animal,
Desbocado, a medida que degusto tu cuello,
Arañando esa piel fogosa que arde desorbitadamente
Sobre ti.
Esta excitación gloriosa que dejamos fluir,
Conquista nuestro alrededor, transformando esta
Situación en un combate constante de pasión
Y lujuria, determinando al combatiente más firme y tenaz
Que logra desmoronar estimulantemente con toques de
éxtasis a su occiso victimario.
Brusquedad y rudeza total produces de tu cabeza afectando
A mi tímido cuerpo que se inunda paulatina y suavemente dentro
De la dulce y sensual llama de la tentación.
Descolocándome fuertemente enloquezco y me lanzo sobre ti,
Atacándote …
Vigorosa sensación, delicioso alimento, miel pecadora … Que me llevan
al limite
Del infierno y el paraíso…
Muerdo tus ganas dementes de hacerme tuya, juego con tu sexual antojo,
rozo
Tus fantasías.
Pero no, esta vez no… Provocándote casualmente, me reservo y por cuanto
lo anhelo,
Me controlo difícilmente…
Hoy no puedes profanarme.




