Danza hasta el alba…
Fina, dulce y elegante,
Exquisita como ninguna,
Estrella impecable.
Frágil princesa de cristal.
Contornea tus largas piernas al
Ritmo del destino.
Posa coquetamente al mirar de
Mi gente.
Ligera y débil eres, pluma suave,
Delicada flor de colores,
Que cae sobre mis extendidas
Y fuertes manos. Cuidarte debo.
Explotarte y profanarte quiero.
Hermosa eres, perfecta y mía.
Solo creada para mis caprichos,
Baila hasta desfallecer, hazlo, baila
Y baila… digo basta, obedece querida.
Mía eres, menor a mis capacidades,
Te poseo mientras nos acercamos al fin.
Pobre muñequita de porcelana, te mantienes
Bajo mi poder, pasiva y sumisa… manejándote
A mi antojo, mascota de mis placeres,
Marioneta de mis fantasías, compláceme
Cuál es tu deber, yo conquisto, combato,
Aniquilo, destruyo, derrumbo todo cuanto
Pasa por mi camino, tú solo vives para mi goce,
Joven danzante, sigue con tu show, eternamente
Hasta mi cansancio, nunca serás libre, siempre
Bajo mi opresión, no logras revelarte, conoces tu lugar
Ya estas rota, pequeña mía, inútil ya me eres,
Deja espacio para una muñeca nueva y más bella…
Quedas echa sobras para la carroña, lamentable final.
Herido corazón, alma fuerte, cuerpo destruido.
Cambia tu futuro, grande interior, pequeño caparazón.
Compleméntate con otros corazones como tú, muñecas
Unidas, cobren vida, derroten al opresor, dueño de
Sus huesos, pero nunca de sus sentimientos sanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario