miércoles, 28 de mayo de 2014

Crudo amor

Torcidos los dedos que jalan mis cabellos bajo la depresión constante,
imágenes fugaces bombardean mi espacio, mi identidad, perdida no hallo salida hacia mi sosiego, el bullicio de tu recuerdo, el impacto que causaste, calmarme ya es solo un sueño, ya veo, cuando me balanceaba por tu cabello, me hundía en tu regazo, reclamando tus labios, gritando ese corazón al mío, ese, el tuyo que encendía con el fuego más ardiente mi alma solitaria, ahora desgarrada, alguna vez parte de ti, ya sin parte de nadie, escapando por los rumbos más oscuros, consciente, colmándome con la amargura, negociando un tormento, en busca del olvido de torturas, las torturas desencadenadas por tu improvisada partida, odio siento, odio expelo, odio te tengo, no concibo cuanto me alegraste, me emocionaste, me rodeaste de fantasías, muertas y enterradas, te ame, te detesto, te desee, ya no te quiero, aquello que ronda por mi mente, mas no por mi interior.
Se mi enemigo, que me apuñala tu amor, no volverás, quiero acabar.
Rosas eternas que marchitan en tu ausencia, oscuras, negras cuales cenizas sobrevuelan tu memoria entre la brisa helada y vacía cual conforma mi realidad agrietada, cristales rotos, destrozados, pisados, lanzados al vació.
Yo un muñeco, viejo y desecho, añejo bajo el polvo, sin dueño, huérfano añorando tu voz, tus gritos, lloriqueos, mimos, risas, dudas y rezos.
Culpa mía, tu cuerpo poseo, inmóvil, sin vida, eterno te tengo, a mi lado, juntos danzaremos, estas y no estás, aquí y allá, desapareció tu ángel, mas no tu bulto, mortal mi amor, muerto y perfecto.
Te manejo donde yo quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario